En recuerdo
Gato · Común europeo
«La reina de la casa.»

Nala llegó a casa una noche de invierno de 2013, diminuta, con los ojos muy abiertos y un carácter que no cabía en la cesta en la que vino. Tardó una semana en salir de debajo del mueble del salón y un día en decidir que todo aquello, en realidad, era suyo.
Gobernó el sofá durante once años con mano firme y ronroneo suave. Tenía un trono en cada habitación y un horario exacto: sol de la ventana por la mañana, manta del salón por la tarde, ronda silenciosa de la casa cuando todos dormían.
No era una gata de todos: era una gata de los suyos. Elegía el regazo con criterio de reina y, cuando lo hacía, el elegido se quedaba inmóvil, orgulloso, aunque se le durmiera la pierna. Sabía abrir la puerta de la cocina, ignorar su nombre con elegancia y aparecer exactamente cuando sonaba el abrelatas.
Con los años inventó costumbres que se volvieron de la familia: el golpecito con la cabeza para pedir sitio, la siesta encima del periódico que alguien intentaba leer, la vigilancia estrecha de la maleta cada vez que asomaba un viaje, como diciendo que sin ella no se iba a ninguna parte.
Cuando la casa se llenó durante meses, decidió que el teletrabajo se había inventado para ella: un regazo fijo, un teclado tibio y reuniones a las que asistía con la cola en alto, cruzando la pantalla sin pedir permiso.
Los últimos años dormía más y perseguía menos, pero no perdió ni el porte ni el ronroneo. Se fue en septiembre de 2024, en su cojín de siempre, ronroneando bajito, con la casa en silencio alrededor.
Queda su hueco al sol de la ventana y la costumbre, todavía, de mirar hacia él. Gracias, Nala, por elegirnos. Fue un honor ser tus personas.
Su familia: La familia Ruiz
Memorial de demostración, creado con fines ilustrativos. Fotografía principal de Wikimedia Commons (autor: Eniisi Lisika, licencia CC0 / dominio público). Las imágenes de la galería son ilustraciones generadas con IA para este ejemplo.
Aún no hay mensajes. Sé el primero en dejar un recuerdo.
Crea un recuerdo así para tu mascota
Una página para siempre con su historia, sus fotos y sus recuerdos, enlazada a un código QR.